Las playas de Nueva Zelanda se volvieron rojas por una marea de langostas
El fenómeno ocurrió por un varamiento masivo en el sur del país.
Las playas de Otago, en el sur de Nueva Zelanda, se volvieron rojas después de que millones de langostas quedaron varadas y murieron.
Los habitantes de las localidades costeras de Broad Bay y Edwards Bay reportaron haber visto franjas enteras de costa vueltas rojas, según informó la radio pública RNZ.
John Zeldis, ecólogo marino del Centro Nacional para el Agua y la Ciencia Atmosférica, dijo a The Guardian que el color rojo fue producido por los cadáveres de las langostas gregarias (munida gregaria).
Los crustáceos se aferran a la arena durante la marea alta, un comportamiento instintivo de "asentamiento" para la reproducción, y luego perecen cuando la marea baja se retira.
"El comportamiento de asentamiento es crítico para su ciclo de vida", dijo Zeldis.
"Eventualmente se instalan en el fondo del mar a 30-40 m de profundidad, y viven allí durante los próximos dos años", agregó el científico. Zeldis dijo que la población de munida gregaria se mantiene saludable, por lo que el fenómeno no es preocupante.