Ni el luto puede con ellos

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El primer día de luto oficial decretado por el Gobierno por los miles de muertos por el coronavirus en España y en la misma jornada en que la Comisión Europea aprobaba un acuerdo fundamental para la recuperación económica del continente, el Congreso volvió a vivir otra sesión crispada para olvidar. Nadie sabe calibrar aún como la pandemia acabará cambiando la vida de los ciudadanos, pero lo que sí parece claro es que la nueva normalidad no afectará a las Cortes, donde la bronca y la falta de consenso seguirán siendo la tónica dominante.

La política española está instalada desde hace años en una crispación permanente en la que las dos principales fuerzas, PSOE y PP, han sido incapaces de lograr un mínimo consenso, lo que ha dado pie a una moción de censura, varias elecciones anticipadas y largos meses de gobierno en funciones. La crisis sanitaria, que ha unido a Gobierno y oposición en otras latitudes, no ha servido como excusa para hacerlo en España. El nivel de agresividad entre el bloque de la derecha comandado por PP y Vox frente al Gobierno del PSOE y Unidas Podemos se escapa a toda lógica en un momento tan dramático como vive España con esta emergencia sanitaria.

Es cierto que el Gobierno ha cometido errores de bulto en su carrera para lograr el apoyo parlamentario que le permita mantener el estado de alarma. Pero la respuesta de la oposición ha sido, en muchos casos, desproporcionada. Llamar terrorista al padre de Pablo Iglesias, como se oyó ayer en el Congreso, es una acusación vacía e inútil, que no aporta absolutamente nada al debate de las ideas. Algunas intervenciones parecen más hechas desde el estómago que desde el cerebro.

Dejando a un lado toda esta crispación política, La Vanguardia quiere tributar desde hoy un merecido homenaje a las víctimas de la Covid-19. Es imposible explicar la vida de todos, pero durante los diez días de luto decretados, vamos a acercarnos a las historias personales de muchos de ellos como muestra de respeto y reconocimiento. Sus vidas no pueden caer en el olvido.