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Las terrazas, reabiertas tras la pandemia en Barcelona - INÉS BAUCELLS
Crónicas pandémicas

Furor por el «terraceo»

Las calles más turísticas, como la Rambla o algunos callejones del Born, siguen sin volver a sus días de gloria

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Días de gloria para las terrazas bares y restaurantes de Barcelona, que desde el lunes vuelven a abrir. «No podíamos esperar para tomar una cerveza fuera de la casa», comenta Meche Garzón a ABC. La chica estaba con su compañera de piso en un bar del barrio del Eixample. Ambas con vestidos, sandalias y gafas de sol explicaban que, desde que inició la cuarentena, han seguido trabajando desde casa. «No lo hemos pasado mal en realidad, pero ya hacía falta poder salir de la casa para algo más que no fuese hacer ejercicio», explican.

La realidad de este barrio no se repite en toda Barcelona. Las calles más turísticas, como la Rambla o algunos callejones del Born, siguen sin volver a sus días de gloria. Muchos de los restaurantes siguen con sus persianas abajo, no es rentable abrir si solo se puede tener una o dos mesas en la terraza. Esta es la situación en la que se encuentra Andrés Marín, un señor argentino que trabaja en un bar del Paseo de San Juan. «La gente no viene ni siquiera para recoger la comida en el bar, piden todo por las aplicaciones. ¿Qué sentido tenía abrir la terraza así?».

A pesar de esto, muchos bares de la ciudad sí aprovecharon el cambio de fase para volver a abrir sus puertas y recibir a los vecinos. A través de las mascarillas se reflejan muchas sonrisas y se escuchan carcajadas y conversaciones. El silencio y la soledad que han reinado en las calles de la capital catalana desde el 14 de marzo ha sido derrotado por los brindis entre amigos y los cafés. «Si ahora me preguntaran qué es lo que más he extrañado desde que todo empezó, sería sin duda sentarme en el sol con un cafecito con leche», detallaba Meche entre risas mientras se disponía a pagar la cuenta.

Las ansias por recuperar la nornalidad se reflejan en los datos que ayer oofreció el Ayuntamiento de Barcelona, que dijo haber recibido 251 solicitudes para poner una terraza nueva o ampliar la existente en el primer día de tramitación de estas autorizaciones temporales para poder cumplir con la distancia social para frenar el contagio del coronavirus, infroma Efe. El Ayuntamiento de Barcelona estima que el 93 % de las 5.500 terrazas actuales podrán mantener o ampliar el aforo que tenían antes de la pandemia. Todas las autorizaciones que se otorguen serán excepcionales y provisionales, con una duración temporal hasta el 31 de diciembre de 2020.