https://www.granma.cu/file/img/2020/05/medium/f0170275.jpg
¿Cuánto habrá que esperar para volver a ver a los ases del deporte mundial bajo los cinco aros? Foto: Aym sports

La danza de los millones

Aunque la noticia del aplazamiento para julio del año venidero trascendió en marzo, es ahora –cuando la COVID-19 aún no tiene una vacuna que la detenga, continúa creciendo en varias naciones, como Estados Unidos, Brasil y Chile, y la Organización Mundial de la Salud alerta sobre el peligro de la confianza ante la enfermedad– que las interrogantes son más serias, poniendo en duda la propia realización de la cita para la fecha reprogramada

by

¿Por qué el Presidente del COI afirmó que si los Juegos Olímpicos de Tokio no se celebran en 2021, quedarían cancelados definitivamente?

Aunque la noticia del aplazamiento para julio del año venidero trascendió en marzo, es ahora –cuando la covid-19 aún no tiene una vacuna que la detenga, continúa creciendo en varias naciones, como Estados Unidos, Brasil y Chile, y la Organización Mundial de la Salud alerta sobre el peligro de la confianza ante la enfermedad– que las interrogantes son más serias, poniendo en duda la propia realización de la cita para la fecha reprogramada.

En este deportivo concierto elitista hay por medio una verdadera danza de los millones. Hace ya 21 años, el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, expresaba cómo se plasmaba exponencial y progresivamente el método de otorgar la sede de un evento de este tipo cual subasta, «donde el país que tiene más dinero y ofrece más cosas tiene posibilidad de alcanzarla».

Por ejemplo, se estima que el costo de los Juegos de Tokio sea de 12 000 millones de euros, distribuidos en lo que invirtió la ciudad sede (5 037 millones), el comité organizador (5 087 millones), y el Estado central (1 265 millones). Una nueva postergación haría más grandes esas cifras. Agregue que Tokio-2020 estaba destinado a convertirse en el evento deportivo con más patrocinadores de la historia, cuyos montos en los preparativos rondaban los 25 000 millones de dólares, mientras que las empresas japonesas y otras internacionales andaban por más de 3 100 millones. Al respecto, los economistas de Nomura, la mayor firma japonesa de corretaje, pronostica que la anulación de los Juegos dañaría la confianza del consumidor japonés, además de privar al país de 2 000 millones de euros de ingresos, ligados a los espectadores extranjeros.

Entre las razones por las cuales el titular del organismo internacional del olimpismo, Thomas Bach, hizo aquella aseveración, también ha de estar la cantidad de personas empleadas indirectamente. Una reunión como la de los cinco aros lleva de 3 000 a 5 000 de esos puestos, por lo que seguir por más tiempo, ante una eventual nueva reprogramación, sería incómodo de costear.

A lo económico se suman los criterios deportivos, hoy ya con gran impacto en el calendario internacional, incluso, para la elegibilidad, por edad, de algunas disciplinas, como la gimnasia y el fútbol. Las gimnastas de la rítmica, para su inscripción, debían cumplir 16 en el año de los Juegos, es decir, 2020. En el caso del balompié, se establece una lid de menores de 23 años. La fifa ha mantenido en su sistema de clasificación que los atletas que nazcan a partir del 1ro. de enero de 1997 puedan ser seleccionados para sus equipos nacionales, por lo cual los que cumplan 24 en 2021 podrán ir a Tokio, si así lo estima el seleccionador.

Claro que la fiesta deportiva mundial sería un regalo después de estos días de tensiones, pero hoy los Juegos de Tokio tienen más preguntas que pronósticos de medallas o tertulias sobre qué país o qué atletas se llevarán los principales cintillos de prensa. Lo que sí no debe estar en duda es que nada es más importante que la vida, ni las medallas ni las emociones que nos hacen vivir estas justas, y mucho menos los millones. Si no hay seguridad para preservar la condición humana, los Olímpicos pueden esperar, ella no.