https://media.lmneuquen.com/adjuntos/195/imagenes/004/837/0004837739.png

Nueva Zelanda erradicó el coronavirus: ¿cómo hizo?

Este miércoles dieron de alta al último paciente infectado y se convirtió en la envidia de muchos países.

Es la envidia de la mayoría de los países del mundo, que todavía pelean contra el monstruo invisible. Nueva Zelanda anunció ayer que recibió el alta médica el último paciente que permanecía hospitalizado por coronavirus y que desde hace cinco días no registra nuevos casos en el país. "Creo que esta es la primera ocasión, probablemente, al menos en un par de meses, en la que no tenemos a nadie en el hospital (por COVID-19), así que estamos en una buena situación", sostuvo el director general de sanidad, Ashley Bloomfield, durante su rueda de prensa diaria para explicar la evolución de la pandemia.

Nueva Zelanda reportó desde el inicio de la pandemia 1154 casos, de los cuales 21 siguen enfermos y otros 21 han muerto, detalló Bloomfield, quien agregó que los laboratorios procesaron un total de 267.435 pruebas en el país de casi cinco millones de habitantes. El gobierno neozelandés impuso a fines de marzo una de las cuarentenas más estrictas del mundo y logró, en las últimas dos semanas, reabrir escuelas, bares y otros establecimientos similares tras declarar que había ganado la batalla contra la pandemia.

https://media.lmneuquen.com/adjuntos/195/imagenes/004/837/0004837753.png?0000-00-00-00-00-00

Pese al relajamiento de muchas medidas, se mantiene el nivel 2 de alerta, que implica una vuelta paulatina a la normalidad pero con precauciones. Al hacer el anuncio, Bloomfield ejemplificó: al saludar a amigos y familiares las personas deberían poder dar un "abrazo rápido" y recomendó lavarse las manos y no salir si presentan síntomas de fiebre o refrío, entre otras.

Las autoridades del país anunciaron el martes que han asignado 37 millones de dólares neozelandeses (casi 23 millones estadounidenses) de su presupuesto a los esfuerzos para crear, producir y distribuir una vacuna contra la COVID-19, de los cuales 20 millones de NZD (u$s 12,3 millones) estarán destinados a la investigación internacional.

El primer caso

El primer caso de contagio por en Nueva Zelanda se detectó el 28 de febrero, y como la inmensa mayoría de los que le siguieron, se trataba de un viajero procedente de países ya afectados. El gobierno neozelandés decidió actuar con celeridad anticipándose a los acontecimientos, en la línea de algunos países asiáticos como Taiwán o Singapur, cuyos excelentes resultados posteriores controlando la pandemia confirmaron lo acertado de tal decisión.

La apuesta del gobierno y el sacrificio de la población pronto dieron sus frutos, pues con el paso de las semanas el número de casos diagnosticados aumentaba, pero muy lentamente, y los pacientes que precisaron ser ingresados en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) jamás pasaron de las decenas, haciendo innecesarias las miles de plazas de UCI disponibles en los hospitales, y alejándose en el horizonte la sombra de cualquier tipo de saturación del sistema sanitario.

El gobierno neozelandés informó que desde hace casi una semana no se han detectados nuevos casos. Hace más de un mes ya se venía desarrollando esta victoria (como explica el video) y ya se hizo realidad.