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Cargamento del agamemnon: la pieza mide 3.31 metros de largo.Foto: Archivo

Héctor Bado: el rescatista que vivió en un enfrentamiento con el Estado

BUZO

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A más de tres años de la muerte de Héctor Bado, en breve podrían estar dadas las condiciones para que se puedan vender los objetos que el buzo recuperó bajo las aguas de Punta del Este y también la famosa águila del Graf Spee, algo por lo que el rescatista luchó durante casi dos décadas.

En 2012, un avión de la empresa Air Class se precipitó a escasos metros de la costa montevideana con dos tripulantes a bordo. Pese a los esfuerzos de las autoridades, el accidente se sumió durante varios días en el más absoluto de los misterios. Fue entonces que los familiares de los pilotos fallecidos decidieron pedir ayuda a Bado, quien desde hacía años se encontraba viviendo en Estados Unidos. En 48 horas, trabajando de forma honoraria, el buzo logró lo que la Armada y la Facultad de Ciencias no pudieron hacer en 44 días. Bado incluso desbancó al entonces presidente José Mujica en los rankings de audiencia televisiva.

Aunque mucho antes había tomado notoriedad con los rescates del águila y otros elementos del Graf Spee, Héctor Bado era aún un perfecto desconocido para la mayoría de los uruguayos. Rápidamente se transformó es un fenómeno de medios y redes sociales, al hallar los restos del avión desaparecido y su caja negra. Esto hizo que miles lo comenzaran a seguir a través de Facebook, donde la última foto de perfil que posteó fue la del Escudo Nacional de Uruguay, el país que le dio la espalda y que lo llevó a emigrar, atado de pies y manos en su profesión, en busca de nuevos horizontes.

A raíz de una extensa entrevista que Bado concedió a El País luego de su exitoso trabajo en la búsqueda de los restos del Air Class, el entonces ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, lo acusó de estar “borracho de vedetismo”. Estas declaraciones generaron una catarata de comentarios de respaldo al buzo en su perfil de Facebook y en el grupo “Ayuda a Héctor Bado”, creado en la misma red social, que contaba con miles de seguidores.

Choques con patrimonio

Aun cuando en su momento el gobierno uruguayo declaró de interés turístico el proyecto de reflotar el telémetro del Graf Spee, los responsables de éste y otros operativos, en sucesivas etapas, han tenido fuertes enfrentamientos con la Comisión de Patrimonio Histórico.

En junio de 2004, Bado ganó un juicio por difamación e injurias que le entabló al entonces presidente de la Comisión, Jorge de Arteaga, quien lo había tratado públicamente de “ladrón” y “aventurero”.

Pese a que no hubo reparación económica tras la sentencia, el buzo anunció que tenía la intención de iniciar una demanda por US$ 100 millones por daños y perjuicios contra el gobierno uruguayo. Y si bien se retractó por sus dichos, reiteró su oposición a la ley que regulaba la actividad submarina y otorgaba a los buscadores de tesoros el 50% de lo recuperado.