https://imgcdn.larepublica.co/i/288/2020/05/13173232/Sebasti%C3%A1n-Trujillo-web.png
Sebastian Trujillo Exnegociador de la Ocde

Sí es tiempo de cambiar

by

Tiene toda razón el Ministro de Hacienda cuando dice que es momento de hacer una reforma tributaria. De hecho, también es momento de una reforma laboral y una pensional. Está por verse si nuestros líderes políticos están a la altura del reto que tienen en frente y se le miden por lo menos a una de estas reformas.

La sociedad colombiana es resistente al cambio, o gradualista en el mejor de los casos. Pero en algunos momentos de la historia ha mostrado capacidad para transformarse. Las reformas económicas que se hicieron para llegar a la Ocde son prueba de ello; todas ellas habían sido históricamente postergadas y tenían altos costos políticos. Aun así, se hicieron.

Desde hacía años en Colombia, los gobiernos de turno habían buscado, sin éxito, aprobar una ley para poder supervisar y regular a los conglomerados financieros, tal y como lo tienen todos los países de la Ocde. Finalmente, y gracias a las recomendaciones de la Organización, en 2017 el Gobierno logró que se aprobara en el Congreso esta importante reforma para mejorar la regulación financiera en el país.

También, desde los años 90 la política de transporte terrestre de carga en Colombia se hacía “a punta” de paros camioneros. Tanto así que el gremio de transportadores llevó al Gobierno a congelar la entrada de nuevos camiones al parque automotor. Esta medida aumentó el costo de transporte de mercancías en el país. Años después, en 2019, gracias a una recomendación de la Ocde, el Gobierno Nacional a través de un decreto, eliminó esta práctica, liberalizando así el ingreso de nuevos camiones de carga al país.

Sucedió de la misma manera con la ley de licores, en la práctica una reforma tributaria aprobada en 2017 por recomendación de la Ocde. Con esta ley, cuyo trámite tuvo enormes costos políticos, se acabaron las prácticas de discriminación comercial y parte importante de los malos manejos a los contratos de distribución de licores. Era un compromiso que Colombia tenía incumplido por muchos años con Canadá, la Unión Europea, Estados Unidos y la misma Organización Mundial del Comercio -OMC.

No sobra mencionar que, faltando tres meses para terminar el Gobierno Santos, se logró pasar por el Congreso una ley para modificar el régimen de derechos de autor en Colombia para adecuarlo al mundo digital. Esta ley no se actualizaba desde hace 40 años.

Todas las reformas mencionadas tuvieron elementos en común: habían sido postergadas por años; fueron altamente impopulares; fueron elaboradas usando experiencias y estándares de países Ocde, y la misma Ocde exhortó al Gobierno para su aprobación.

La manera en que salgamos de esta crisis no dependerá únicamente de las ayudas que eficientemente esta dando el Gobierno. Dependerá también de las reformas, que como la laboral, contribuirían a mejorar la productividad y reducir la inequidad que se ha hecho ahora más grave y evidente. España es un caso ilustrativo; únicamente cuando reformó su legislación laboral y pensional -en 2013- pudo salir del estancamiento en que quedó sumido con la crisis económica del 2010.

El enorme reto que hoy tiene en frente el establecimiento colombiano no es solo económico, es en esencia político. Es la política la que puede transformar la economía y no al contrario.

Más columnas de este autor