Hidroxicloroquina y el segundo pico: Los nuevos grandes peligros en la crisis de COVID-19

La máxima autoridad de salud en el mundo acaba de advertir a los países sobre el enorme efecto negativo de estos elementos en la evolución de la COVID-19

by

Si algo es cierto sobre la actual pandemia de COVID-19, es que ha encontrado la forma de sorprender y mantener al filo de la desesperación a prácticamente todo el mundo. No solo ha probado ser una enfermedad notablemente destructiva, tanto en el entorno médico como en el económico. También ha sido notablemente difícil encontrar una solución viable a los retos que presenta en el aspecto financiero y de salud. Por desgracia, aún se acumulan estos desafíos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo con Reuters, acaba de advertir a los países que están reabriendo sus economías de una segunda ronda de casos de COVID-19. La institución señaló que, por lo general, las epidemias tienen un pico de infecciones y, meses después, presentan otro. Pero reafirmó que porque el número de casos vaya a la baja no se tiene que asumir que así seguirán. De hecho, se puede dar un nuevo pico en esta misma ola.

Pero no son los únicos peligros a los que se enfrentan las economías del mundo en torno a la pandemia. De acuerdo con Bloomberg, la OMS también ha suspendido sus pruebas para la droga hidroxicloroquina a escala global. Esto, porque está preocupada que el fármaco pueda incrementar el riesgo de muerte de los pacientes de COVID-19. Se esperarán los resultados de las observaciones ya en marca y se determinará la peligrosidad del medicamento en semanas.

Nuevas barreras a superar ante la COVID-19

Como ya se dijo, el camino para superar la pandemia ha sido complicado, por decir lo menos. Contar correctamente el número de infectados y muertos ha sido prácticamente imposible en la gran mayoría de los países. También la reapertura de actividades ha sido dura, considerando el riesgo de rebrotes en empresas y comunidades. Si bien hay fármacos prometedores, aún no hay un fin a la vista para la producción de tratamientos o vacunas que detengan la COVID-19.

Notas relacionadas

Estas advertencias de la OMS no son del todo sorprendentes. Por semanas la institución ha advertido que regresar demasiado pronto a la normalidad podría empeorar el panorama para el futuro de las economías. A eso se debe sumar que la producción de tratamientos y sistemas de inmunización no es un proceso sencillo. En gran parte, porque muchas de las sustancias que podría ser prometedoras, a la hora de la acción, pueden tener efectos muy inesperados.

Por desgracia, estas dos barreras de la COVID-19 no tienen una solución perfecta. Tanto cerrar más tiempo las economías como tomarse más tiempo en la prueba de fármacos tendrá un efecto casi irreparable en el comercio y la actividad productiva. Por otro lado, darles un poco más de margen para que completen su proceso podría salvar miles, tal vez millones de vidas. Así que es de las apuestas más grandes que los países van a tener que asumir en su historia.

Victorias en el camino hacia el fin de la pandemia

No todo ha sido negativo en medio de la crisis por la COVID-19. Instituciones de gobierno han prometido la producción masiva de sistemas de inmunización para finales de este año. Varias marcas han decidido cambiar su forma de trabajo, aprovechando la excusa que presenta la actual crisis sanitaria. A eso se tiene que sumar que algunos negocios han usado el momento para redefinir su modelo comercial, y así explorar categorías que antes no habrían explorado.

Hay otros agentes que concuerdan que la pandemia de COVID-19 tuvo consecuencias no tan negativas en su entorno. De acuerdo con el BMJ, podría ser que el público genera una mejor conciencia sobre la importancia de atender las recomendaciones de salud pública. Según la UNCTAD, también se ha podido reducir de forma significativa la emisión de gases invernadero. Y DW cree que también podría cambiar cómo es que el planeta concibe a las pandemias.