¿Para qué protocolo si en la cancha hay contacto? Así se explica la crítica constante al fútbol

Hernán Solano, ministro de Deportes; Julián Solano, presidente de la Unafut; y el doctor Esteban Campos, cabeza de la comisión médica encargada del protocolo; se refieren al constante reproche que ha recibido el regreso del Torneo de Clausura

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Previo al partido hay estrictas medidas. Las mascarillas o caretas son obligatorias, se pide distanciamiento, lavado de manos y desinfección de artículos, incluido el balón, pero cuando este empieza a rodar, también se inicia el contacto físico.

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El contacto físico en el fútbol es constante e inevitable, como en el juego entre Saprissa y Santos de Guápiles. Foto Alonso Tenorio

Desde ese punto de vista es que el reinicio del Torneo de Clausura 2020 ha recibido muchas críticas. Las redes sociales son el lugar perfecto para darse cuenta.

Lo hacen aficionados y el domingo también se añadió un futbolista, el limonense Luis Pérez, quien expresó: “¿Protocolo? Eso se rompió desde que nos mandaron a la guerra a jugar”. Esto en referencia a que sus compañeros y él se abrazaron durante el festejo de un gol, algo prohibido en este momento.

Su comentario encendió aún más la discusión. Para algunos el futbolista dice la verdad, el protocolo se rompe cuando el árbitro pita.

Y no es mentira, porque sería imposible jugar al fútbol sin contacto. Pero ¿por qué es prohibido festejar juntos si al final habrá roces, los jugadores se marcan pegados y otras situaciones normales del balompié?

La explicación es muy sencilla y en ella coinciden Hernán Solano, ministro de Deportes; Julián Solano, presidente de la Unafut; y el doctor Esteban Campos, cabeza de la comisión médica encargada del protocolo.

Julián Solano señala que en todas aquellas partes donde no exista la necesidad de contacto, se debe evitar o eliminar, pero dentro del rectángulo de juego evidentemente será diferente.

Por esa razón, se impiden las celebraciones, porque son evitables. Y por eso también los futbolistas caribeños lesionaron el protocolo.

Por su parte, Campos añade un punto importante: estas reglas se hicieron para disminuir el riesgo de contagio, pero este seguirá existiendo, como en cualquiera otra actividad, deportiva o no.

“Parte de minimizar el riesgo de contagio es limitar el contacto a momentos en la competencia cuando se realizan actos inherentes propios del deporte, pero actos conscientes y deliberados como saludos con las manos, abrazos y besos deben ser evitados”.

“Sería ingenuo pensar que el riesgo de contagio va a ser cero. El riesgo se minimiza. Igualmente tenemos riesgo cuando vamos a un supermercado o viajamos en un bus. Pero si nos comprometemos y seguimos las recomendaciones vamos a poder minimizar el contagio”, señaló.

Esa es parte de la nueva normalidad con la que debe vivir el fútbol. Entre menos contacto haya, mejor, todo de acuerdo a un protocolo aprobado por el Ministerio de Salud.

Cada individuo en la sociedad debería cumplir con su papel, asegura Hernán Solano, quien hace un llamado a comportarse como ciudadano responsable, y sobre todo, entender el regreso del balompié como cualquiera de las otras actividades que poco a poco tienen reapertura.

“Habrá personas que puedan estar en casa, otras que no. Como sociedad cada grupo debería cumplir su parte para convivir con esta realidad”.

Otra pregunta o queja hacia el reinicio del torneo es si su modelo de negocio, el más exitoso como deporte en el país, influye para recibir el permiso de competir siendo un deporte de contacto.

No es ningún secreto. En el fútbol intervienen muchos actores, más allá de los que disputan la pelota y Solano no esconde esa influencia.

“La habilitación de deportes, porque no solamente fútbol, busca que nosotros podamos estar en actividad física, y en el caso del fútbol tiene algo adicional, efectivamente hay mucha generación de empleo, pero para poder hacer eso debe haber un protocolo que genere confianza, con todo controlado. Por eso se autorizó”, agregó Solano.

Descuidos. Después de dos jornadas aplicando la medidas sanitarias, se ha visto algunas imágenes que van contra los cuidados.

Algunos técnicos se tocan constantemente la mascarilla e incluso mueven la careta al momento de dar indicaciones.

Puntos como esos están en constante revisión, incluso en tiempo real, indicó Julián Solano, de la Unafut.

Según explicó, cuando se percatan de alguna distracción de este tipo, se inmediato se le hace corrige.

“Todos estamos en esto, es algo nuevo, debemos aprender, entendemos que pueda ser algún tipo de comportamiento transitorio donde a la persona se le olvida por un momento. Pero no es una actitud adrede de incumplimiento”.