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Los católicos de Ecuador, que representan el 70% de los 17,5 millones de habitantes, desde este lunes pueden orar y confesarse en las iglesias, pero las misas públicas seguirán prohibidas por el coronavirus. Agencia AFP

Católicos de Ecuador pueden regresar a las iglesias para orar y confesarse

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Los católicos de Ecuador, que representan el 70% de los 17,5 millones de habitantes, desde este lunes pueden orar y confesarse en las iglesias, pero las misas públicas seguirán prohibidas por el coronavirus, anunció la autoridad eclesiástica.

"Los fieles podrán ingresar para dedicar 15 minutos a la oración personal. Se puede recibir el Sacramento de la Confesión, en lugares abiertos, cumpliendo con la distancia requerida", informó la Arquidiócesis en un comunicado.

Los templos debieron cerrarse y las ceremonias religiosas públicas fueron suspendidas desde mediados de marzo como parte de las medidas preventivas para evitar el contagio de la covid-19, que en Ecuador deja más de 37.300 casos, incluidos 3.200 muertos. Las autoridades también reportan unos 2.020 fallecidos probables por el virus.

Solo se transmiten misas en línea

La reapertura de cada templo, dentro de una fase inicial, dependerá de una autorización previa de una "Comisión Diocesana" de la Arquidiócesis, "una vez que cada parroquia cumpla con los protocolos técnico y de higiene" elaborados por los obispos. La aprobación final le corresponde al gubernamental Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional, a cargo de la crisis por el coronavirus, explicó.

Para ingresar a una iglesia "es obligatorio el uso de mascarillas, llevar gel antibacterial, mantener la distancia de al menos dos metros y ubicarse en el lugar señalado en cada templo", según la disposición clerical.

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A fin de contener la propagación del nuevo coronavirus, el gobierno decretó a mediados de marzo el estado de excepción.

Para contrarrestar las aglomeraciones se suspendieron los espectáculos públicos, el trabajo presencial y las clases, y se restringió la circulación de vehículos mediante un toque de queda de 15 horas al día para promover el confinamiento de la población, medidas que aún se mantienen.

Cuando las restricciones disminuyan, las autoridades eclesiásticas recién autorizarán al sacerdote conceder la comunión, pero sin celebraciones masivas de eucaristía, las cuales solo se permitirán a futuro con la presencia del 30% de asistentes, según la capacidad de cada templo.

Ante la pandemia, en Ecuador se aplica desde mediados de abril un semáforo para diferenciar el peligro en las distintas zonas del país. En mayo empezó a desescalar el confinamiento y casi 40 de los 221 cantones optaron por pasar de rojo (alto peligro) a fase amarilla (mediano), según las autoridades.

En la etapa amarilla el toque de queda se reduce de 15 a 8 horas diarias, se restablece la consulta externa en hospitales, el transporte urbano, el trabajo presencial con un 50% del personal y actividades comerciales.

El gobierno dejó en manos de los alcaldes la decisión de ir hacia el desconfinamiento para reactivar la economía, muy golpeada por la pandemia.