https://cdn.lavoz.com.ar/sites/default/files/styles/width_1072/public/nota_periodistica/w17_1590374504.jpg
Controles y operativos. Uno de ellos se hizo en barrio Pueyrredón. (Pedro Castillo / Archivo)

Cómo es el “contact tracing”, tarea clave para frenar la propagación del virus

Expertos aseguran que es tan importante como la prevención y el diagnóstico. ¿Cómo se realiza esta tarea en Córdoba y por qué sería necesario incorporar tecnología?

by

El aislamiento social, preventivo y obligatorio fue un mazazo para la propagación del nuevo coronavirus en Argentina. Pero, a medida que se fue flexibilizando la cuarentena, los casos comenzaron a subir y a aparecer focos como los del hospital Italiano y del Mercado Norte, de la ciudad de Córdoba.

Es clave contener estos focos con una estrategia más sutil para evitar que el virus se expanda. Y los expertos aseguran que en ese escenario el rastreo de contacto (contact tracing) es un procedimiento indispensable.

En este sentido, coinciden en que hasta ahora el trabajo de la Provincia ha sido muy bueno. “Se está haciendo bien este trabajo, porque se están buscando a los contactos activamente. Mientras más contactos se detectan y se aíslen, más contagios de otra gente evitamos ”, explica Nora Glatstein, presidenta de la Sociedad de Epidemiología de Córdoba.

Mercado Norte

Un ejemplo fue lo ocurrido en la zona del Mercado Norte. “Fue una medida muy importante porque se trabajó donde se generó el foco para estudiar los contactos. De esta forma es como hay que manejar un brote”, asegura Germán Ambasch, médico infectólogo.

El Ministerio de Salud de la Nación fijó algunas recomendaciones sobre cómo hacer el rastreo de contacto. Un contacto estrecho es una persona que ha permanecido a una distancia inferior a dos metros de un caso confirmado durante al menos 15 minutos (convivientes, visitas, compañeros de trabajo).

https://cdn.lavoz.com.ar/sites/default/files/file_attachments/nota_periodistica/25-05-2020-Identificacion-personas-en-contacto-con-infectado-coronavirus-WEB_1590374557.jpg

“Con todos los casos positivos se realiza un rastreo de contactos. Hablamos con el paciente para indagar quiénes son sus convivientes, dónde trabaja y dónde ha circulado. Si fue a hacer las compras, si recibió atención médica o si visitó a alguien”, explica Eugenio Cecchetto, director de Epidemiología de la Provincia.

Una vez identificado el contacto, las autoridades sanitarias deben realizar un seguimiento por 14 días, durante los cuales la persona estará aislada. Y mantener una comunicación diaria para evaluar síntomas y signos.

La Nación no prevé que se testee a todos los contactos estrechos. Sin embargo, el Gobierno de Córdoba sí lo está haciendo, no importa si presenten síntomas o no.

“En promedio, se recuperan 20 contactos por caso positivo, pero el rango es tan variable como de cero a 80. Si son trabajadores de geriátricos o personal de salud, tienen muchos contactos”, detalla el funcionario.

Un estudio basado en los países con mejores experiencias de contact tracing estima que por cada caso positivo habría que rastrear y testear a alrededor de 20 a 30 contactos.

Hasta ayer, el foco de la zona del Mercado Norte había arrojado 61 casos positivos en el operativo por 16 barrios de la Capital. Se habían realizado 2.625 test por PCR a los contactos estrechos y a personas con síntomas. Es decir, 43 pruebas por cada caso positivo.

Además de la cantidad de contactos, también es importante rastrear y aislar rápidamente. Mientras más se tarde en detectar un contacto, más tiempo tendrá de seguir propagando el virus si está contagiado.

Cecchetto explica que la investigación epidemiológica puede llevar algunas horas o varios días. “A veces, la gente no da información porque no quiere o porque no se acuerda. Tenemos que hablar varias veces con el paciente, pero también con familiares y con su jefe en el trabajo”, comenta.

“Hay que preguntar y repreguntar hasta estar seguro de que la información que se obtuvo es la necesaria”, explica Glatstein. Y recuerda que el rastreo de contacto es una de las tareas habituales que realizan los epidemiólogos, no sólo en momentos de pandemia.

Por su parte, Ambasch asegura que es probable que sigan apareciendo pequeños focos, como el de Mercado Norte. “La situación ahora es muy distinta de cuando teníamos casos importados y era más fácil determinar el nexo epidemiológico. Ahora, el virus está circulando en la comunidad y el rastreo de contactos es clave”, dice.

No obstante, Cecchetto piensa que, si los casos siguen aumentando, no sabe hasta cuándo podrá mantenerse esta tarea detectivesca con cada caso. “Quizás tengamos que replantear la estrategia y probablemente enfocarnos en los casos graves y en aquellos contactos que son población de riesgo”, indica.

Y agrega: “Hasta ahora, esta estrategia nos ha permitido tener una curva de ascenso bastante plana, pero el virus se transmite muy rápidamente y entre el 30 y el 40 por ciento no tiene síntomas, pero contagia igual”.

Realizar esta tarea requiere de mucha gente. En Wuhan (China) emplearon a unos 80 rastreadores por cada 100 mil habitantes. La Universidad Johns Hopkins (JHU) planteó que Estados Unidos necesitaría unos 30 cada 100 mil habitantes. Nueva Zelanda lo resolvió con cinco cada 100 mil.

Con dos millones de habitantes, el Gran Córdoba necesitaría, de mínima, 100 rastreadores. “En este momento, la Provincia cuenta con 10 personas trabajando en la primera etapa de la investigación epidemiológica”, asegura Cecchetto. Pero hay un equipo adicional que realiza el seguimiento de los pacientes y de los contactos por 14 días.

Un estudio publicado hace unas semanas en Science calcula que lograr aislar a la mitad de los infectados y al 30 por ciento de sus contactos sería lo mínimo necesario para evitar volver a una cuarentena masiva y estricta.

El trabajo estima que el rastreo manual de contactos no podrá detener la epidemia, por lo que es necesario incorporar tecnología. Algunos países están usando las señales de GPS o Bluetooth de los celulares para determinar contactos.

Cecchetto asegura que, por el momento, la Provincia no está pensando en incorporar tecnología. Y todos los expertos coinciden en que hay que ser precavidos con las herramientas que se incorporan.

“Hay que tener un buen criterio sobre cuál tecnología incorporar para que sea confiable y no tenga problemas con el derecho a la privacidad”, asegura Glatstein al respecto.