https://media.elpatagonico.com/adjuntos/193/imagenes/037/395/0037395629.jpg

Francisco recibió a Lula y denunció el "lawfare" contra dirigentes populares

El papa Francisco recibió en el Vaticano al dos veces ex mandatario de Brasil Luis Inácio Lula da Silva, en un encuentro que se extendió por casi una hora en la residencia papal de Casa Santa Marta.

En los últimos años, el pontífice y el líder del Partido de los Trabajadores coincidieron en denunciar el denominado "lawfare" como un mecanismo de coordinación mediático-judicial para perseguir y encarcelar a dirigentes políticos en Sudamérica.

En mayo pasado, Francisco le envió una carta al líder brasileño en la que le manifestaba su "proximidad espiritual" y le pedía "coraje" para "no desanimarse" y "seguir confiando en Dios".

En agosto de 2018, durante una reunión en Casa Santa Marta con Fernández, el brasileño Celso Amorim y el chileno Carlos Ominami, Bergoglio le mandó un mensaje de puño y letra a Lula, entonces encarcelado: "A Luiz Inácio Lula da Silva con mi bendición y pidiéndole que rece por mí".

En junio de ese año, Bergoglio le había enviado al líder brasileño un rosario bendecido a través del dirigente social Juan Grabois.

La reunión entre Jorge Bergoglio y Lula se dio luego de una gestión del presidente argentino Alberto Fernández durante su encuentro con el Papa del pasado 31 de enero, según explicó a la prensa el propio mandatario.

El político brasileño, de 74 años, que gobernó su país entre el 1 de enero de 2003 y el 1 de enero de 2011, se encuentra en libertad provisional tras una serie de cuestionados procesos judiciales por los que debió pasar 580 días en prisión.

Tras visitar al pontífice, el ex mandatario tenía previsto reunirse con la cúpula de la central sindical italiana CGIL, confirmaron fuentes del organismo a Télam.

También ayer, Francisco denunció el "crimen" del daño a la Amazonía y a los pueblos originarios, condenó el extractivismo mineral y forestal como "instrumentos que matan" y, en una nueva exhortación dedicada al pulmón verde sudamericano, reclamó que "el interés de unas pocas empresas poderosas" no esté sobre "el bien de la humanidad entera".