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‘El fin de la familia’ es la primera novela del escritor. Foto: Mario Faustos/ EL COMERCIO.

Augusto Rodríguez presenta su novela 'El fin de la familia'

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El poeta y narrador ecuatoriano Augusto Rodríguez se estrena en el género de la novela con ‘El fin de la familia’, un libro que equipara la historia de una debacle familiar con el proceso de cambio y destrucción arquitectónica de todo un barrio.

La historia del fin de una gran familia (abuelos, primos y tíos) está ambientada en Urdesa, barrio icónico del centro-norte de Guayaquil, cuya arquitectura moderna está siendo remplazada de forma voraz por fachadas a base de paneles de metal y vidrio, transformándose de sector residencial a comercial.

“La idea era contar cómo una familia llena de energía, de luz, se va destruyendo a partir de la muerte de los abuelos y pasa a ser un agujero negro por rencillas irresueltas, asuntos económicos, problemas existenciales, amorosos, personales y hasta el cambio que sufre el barrio”, cuenta Rodríguez, autor de 20 libros entre poesía, cuento y ensayo.

La novela será presentada este viernes 31 de enero del 2020, a las 19:00, en el salón azul de la Universidad Politécnica Salesiana de Guayaquil. En el acto participará la escritora Sonia Manzano y la crítica Cecilia Vera.

“Siempre se idealiza el tema familiar, cuando la familia puede encarnar también la destrucción, la enemistad y el infierno mismo”, agrega el autor en una entrevista con EL COMERCIO

La novela corta fue finalista del Premio Herralde de Novela 2016 y llega a las librerías del país y a las de España en una edición de la editorial española Nana Vizcacha.

“Yo fui el más sorprendido (con la inclusión como finalista del Herralde), porque es una novela contada por un niño a partir de unas fotos, hablando de recuerdos y retratos muy personales. Sentía la necesidad de publicarla para dejar un testimonio de una época mágica que nunca más existirá”.

La historia está basada en la propia experiencia familiar del escritor como un pretexto para hablar de muchas otras familias y casos similares en Urdesa. “El barrio ha sufrido cambios enormes, fue un sector de clase alta, pasó a ser un barrio de abuelos de clase media, estos ancianos van muriendo y a medida que lo hacen se destruyen estas viviendas de valor patrimonial. Los hijos se apresuran a venderlas y casas llenas de historia pasan a ser bancos, mueblerías, lugares de venta de ropa…”, apuntó Rodríguez.

Los cambios de la propia casa de los abuelos del autor están patentes en tres fotografías del libro, que muestran el paso de la fachada de su estilo racionalista, de líneas rectas y bloques geométricos en los años 80 hasta su conversión en 2015 en una fría hachada de una mueblería.

“Guayaquil se ha contado desde la periferia, es una tendencia de la literatura ecuatoriana contar desde la marginalidad, pero creo que también es interesante volcar la mirada a estos sectores de clase media, donde hay tantas otras historias por contar”, sostuvo Rodríguez.