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Borja Viguera posa para MD en el Stadium Gal (Luis M. Unciti - Luis M. Unciti)

Viguera: “Quiero volver a disfrutar del fútbol”

El nuevo delantero del Real Unión repasa su trayectoria

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Borja Viguera (Logroño, 1987) volvió a vestirse de corto el domingo tras más de siete meses sin poder hacerlo debido a la decisión de Numancia de rescindirle el año de contrato que le quedaba cuando el mercado de verano tocaba a su fin. Sin equipo, el Real Unión le permitió entrenar con el grupo y hoy viste la camiseta txuri beltz con más ganas que nunca.

¿Cómo vivió el domingo?

Hacía mucho tiempo que no podía disfrutar en un campo de fútbol, que al final es lo que me gusta. La verdad es que fue un día malo en lo deportivo porque perdimos, pero bonito por volver a pisar un terreno de juego después de tanto tiempo.

Estos meses han sido especialmente duros...

Sí, la verdad es que ha sido una situación complicada. Cuando te dedicas a esto nunca piensas que te pueda pasar lo que me pasó a mí. Me despidieron de Soria sin yo quererlo y con la imposibilidad de firmar por otro equipo porque ya había cerrado el mercado. Hasta enero fueron meses duros, complicados en los que han sido importantes el apoyo de la familia, de los amigos y del Real Unión, que me permitió estar entrenando en un grupo, algo que en esos momentos se agradece mucho y que al final ha sido uno de los motivos por los que he decidido quedarme.

¿En ningún momento vio que el Numancia podía dejarle en esa situación?

Evidentemente no me lo esperaba. Es algo que pensaba que no me podía pasar y menos a mí, que soy un tío que en los sitios en los que he estado he dado una buena imagen, que he sido como soy yo en mi vida cotidiana: siempre sincero, siempre honesto, implicado cada día, en cada entrenamiento. Siempre he sido una buena persona y creo que en los otros sitios en los que he estado me consideran así. Por eso no entendía la situación que se dio. Al final, antes que el Borja Viguera futbolista está el Borja Viguera persona. La decisión evidentemente no es acertada, ni bajo mi punto de vista ni bajo el punto de vista de casi todo el mundo.

De usted siempre se esperó mucho en Zubieta. Llegó incluso al primer equipo pero, ¿qué le faltó para consolidarse?

Llegué a Zubieta en mi primer año de juvenil, fui quemando etapas y llegó un momento en el que la Real decidió renovar mi contrato y ascenderme al primer equipo. Fue justo el año del ascenso. Es cierto que ese año no tuve mucho protagonismo, pero luego en pretemporada Martín Lasarte quiso que me quedara, estuve la primera vuelta y luego me fui cedido a Tarragona. Cuando estás en tu zona de confort, en un sitio como Donostia, ir a Tarragona, hacer los cinco primeros partidos tan buenos que hice y romperme el cruzado, es duro. A partir de ahí me costó mucho porque jugué antes de lo que tenía que jugar, no tuve mucho protagonismo y me fui a Albacete. Luego llegué a Vitoria, a un club que depositó muchísima confianza en mí y a partir de ahí se volvió a ver a Borja Viguera.

¿Por qué no cuajó todo eso en Donostia?

Hay muchas circunstancias. Al final hay muy pocos jugadores que llegan y que se mantengan, pues aún menos. Por eso el mérito que tienen jugadores como Xabi Prieto es increíble. Eso es lo que a todo el mundo que está en la Real le gustaría hacer y ojalá me hubiese quedado yo toda la vida como Prieto o Aranburu.

¿Qué le dan en Vitoria?

Desde que llegué me dieron mucha confianza. Su director deportivo, Javi Zubillaga, me conocía de sobra de Donostia. Hizo un equipo con gente que no tenía mucho nombre pero que tenía mucha hambre. Se hicieron muchas cosas desde el principio que nos hacían ver que ese año iba a ser muy bueno y bonito. Tuve la suerte de estar, de participar y de meter muchos goles. Jugamos una eliminatoria contra el Barça, quedamos primeros, ascendimos y luego fuimos campeones de Segunda División B. En Segunda fue más complicado porque nos salvamos en Jaén en la última jugada, aunque a nivel individual las cosas me fueron muy bien y quedé pichichi de Segunda.

Llega entonces la oferta del Athletic. ¿Duda por su pasado txuri urdin?

No, al final cada uno mira por sí mismo. La oferta del Athletic me llega cuando ya he terminado la Liga con el Alavés. Durante el año había mucho run run porque todo me iba de cara: jugaba mucho, marcaba goles, me sentía protagonista y llegaban noticias en la prensa cada día. Ahí todo era muy bonito. Llega la oferta del Athletic que era irrechazable por todo: por jugar en Primera División, por la posibilidad de jugar la Champions... Había muchas cosas y no me podía permitir el lujo de dejar pasar esa oportunidad.

A partir de ahí empieza una etapa más complicada.

Sí, cuando ficho por el Athletic sabía a dónde iba. En Bilbao estaba Aduriz en un momento increíble. Sabía que iba a ser complicado jugar, pero cumplí otro sueño, uno de los mejores, que era jugar Champions. Luego llegamos a una final de Copa, ganamos una Supercopa y eso son momentos únicos e irrepetibles.

¿Se arrepiente de alguna decisión?

No. He dicho muchas veces que todas las decisiones que he tomado lo he hecho al cien por cien, con la cabeza y el corazón, consultando con mi mujer, con la familia porque cuando vas cumpliendo años le comienzas a dar más importancia a otras cosas que de joven no se las dabas.

¿Nunca se le pasó por la cabeza ir al extranjero?

No. He tenido muchas ofertas para irme fuera, pero nos vamos haciendo mayores y la familia, el estar cerca de los tuyos, es algo que valoro. Hay gente que a la mínima se va fuera, pero yo siempre he sido de los de quedarme porque, como aquí, en pocos sitios se vive. Aunque, como se dice, nunca digas nunca.

Llega con 32 años al Real Unión, ¿qué espera del fútbol?

Disfrutar. Sobre todo eso que es una de las cosas por las que me he quedado aquí en Irun. Aquí estoy muy a gusto, el ambiente es bueno, además de compañeros tengo muchos amigos de etapas anteriores y estoy cerca de casa, que también ayuda. Al final, volver a disfrutar del fútbol es lo que más quiero y mi objetivo número uno. Si encima puedo hacerlo marcando goles, estando a un gran nivel, mejor que mejor. Ahora quiero disfrutar de cada entrenamiento y de cada partido porque en los últimos años y, sobre todo en los últimos meses, no lo he hecho